jueves, 10 de marzo de 2011

Parche de silicona para evitar las arrugas en los escotes

un parche de silicona que se coloca entre los pechos, y previene (o evita que vayan a más) las arrugas del escote. Esas líneas profundas que se instalan en el triangulo que va del canalillo al cuello, especialmente en mujeres pechugonas. Esas que se producen por dormir boca abajo o de lado, sobre todo en pieles maduras y que han abusado del sol.


Seguro que muchas blogueras sabéis de qué hablo…

Escote con arrugas.jpg


Decollette Pads no tiene ingredientes tratantes. No es más que un trozo de silicona (100% y de grado médico) transparente que se adhiere a la piel y la mantiene “estirada” para que no se formen las arrugas que se producen al dormir.
Su misión es la de evitar que, durante las horas de sueño, la piel esté “fruncida”. Que no es poco!

Escote con pads.jpg


¿Modo de empleo?

-El parche es autoadhesivo y va protegido con un film, que se reutiliza para “guardarlo” durante los 30 a 60 días que se mantienen las propiedades autoadhesivas

-Se coloca en el pecho como se ve en la imagen.

-La piel debe estar seca, sin cremas, para que no se despegue.

-Por la mañana se retira, de abajo hacia arriba.

-Se guarda con el film protector dentro de una bolsita de plástico, hasta el siguiente uso.

-Para prolongar la duración de la adhesión conviene lavarlo (y retirar células muertas que se han ido desprendiendo de la piel) con un jabón antibacterias, que no tenga aceites o emolientes. Y dejar secar al aire, sin frotar con una toalla.

Se supone que hay que usarlo todas las noches, pero no creo que muchas mujeres lo hagan. Entre otras cosas, porque no es muy sexy…


Mi flechazo ha sido por su “efecto flash”. Porque alisa la piel más que ninguna ampolla ni mascarilla del mercado!
¿Tienes una fiesta en la que quieres mostrar tu escote en todo su esplendor? Duermes la víspera con el parche, y amaneces sin una arruga (o estarán menos marcadas).


Parece cosa de magia…pero no es más que el resultado de haber pasado una noche relajadas. Las arrugas, me refiero.
Porque, acostumbradas a dormir “aprisionadas”, cuando lo hacen liberadas se suavizan como si se les hubiésemos inyectado botox. Y desaparece ese antiestético “acordeón” con el que se levantan muchísimas mujeres.


Todo un invento.


Cuesta 40 €.